Confieso que no sé por dónde empezar, si es que quiero empezar.
Tengo la tentación de poner una excusa, tipo “no me estaría sintiendo bien”, y despedirme hasta el próximo sábado.
Porque esto huele peor que Dinamarca.
Deprimido por la sucesión interminable de pálidas, le prometí a Gaby Cerruti que si me tiraba una buena noticia le garantizaba el arranque de la nota.
“La tengo, anotá.
Hay menos pobres: 37,3%.
Es cierto, son más que los que había con Macri, pero menos que el mes próximo”..